Los paquetes de P&G usan muchos de los mismos ingredientes que se usan en los sistemas municipales de tratamiento de agua. Proporciona una señal visible de que el agua se está volviendo más limpia, incluso en aguas muy turbias, y esto aumenta la confianza del usuario. También proporciona cloración residual para que el agua siga siendo utilizable durante aproximadamente un día. La portabilidad de los paquetes livianos los convierte en una opción viable para la distribución a víctimas de emergencias y desastres naturales o en áreas rurales de difícil acceso. Para usar los paquetes de P&G, solo se necesitan implementos domésticos simples y fácilmente disponibles (balde, varilla para revolver, tela filtrante).